30 julio 2009
29 julio 2009
27 julio 2009
23 julio 2009
relato #011 azafatas de vuelo (eds)
Durante unos meses trabajé como azafato de una línea aérea, y estuve viajando bastante, quedándome en hoteles casi a diario, y a veces coincidía con compañeras que estaban acostumbradas a convivir con chicos, normalmente bastante afeminados, por lo que no se cortaban nada a la hora de hablar de sus intimidades delante mío. Yo me dedicaba a fantasear con las que estaban más buenas, y no desperdiciaba ocasión para mirarlas las piernas, siempre cubiertas por esas medias beiges o transparentes, casi siempre de brillo, que embellecían tanto. En una ocasión una de mis compañeras en la cabina de la tripulación, durante un vuelo, me hablaba mientras se subía la minifalda hasta la cintura y se colocaba los pantys sin ningún tipo de señal de pudor. Era fantástico, cada día me gustaba más estar rodeado de azafatas, adoraba las medias y esto era el paraíso.

En un vuelo coincidí con cuatro chicas, y tuve la suerte de que todas estaban especialmente buenas. Nos habían reservado un hotel tipo apartamento, y mi sorpresa fué de lo más agradable cuando me enteré de que íbamos a estar todos juntos. Esa noche llegamos al apartamento y ellas tenían ganas de fiesta, pero no me veía saliendo con todas ellas, porque iban a ligar sin control, así que opté por quedarme sólo. Ya me calenté bastante cuando pasé por el cuarto de baño haciéndome el despistado y me encontré a Susana en pantys (¡¡¡sin bragas!!!) y sujetador secándose el pelo. Tuve que contenerme para no mostrar una erección repentina, pero ella únicamente me dijo:
"- Huy, perdona cariño, ahora acabo y te dejo el baño libre.".

Esperé a que se fuesen para ir directo a sus habitaciones y no tuve mucho problema en encontrar su ropa interior. Sobre la cama o en la alfombra habían dejado sus medias, y las bragas enrolladas. Las horas de vuelo se reflejaban en un olor intenso en todas sus prendas. Me centré en el minúsculo tanga y los pantys de brillo de Marisa, mientras me vestía con las braguitas, medias y el uniforme de Susana. Tumbado sobre la cama, me dediqué a dar rienda suelta a mis fantasías, enfundado en el uniforme de Susana, mientras sentía el embriagador aroma de Marisa, estaba en la gloria. No me dí cuenta de que entraba Leticia, que había decidido quedarse a última hora, así que me pilló in fraganti, justo cuando estaba a punto de irme sobre la cama. Lo que pasó después lo dejamos, pero me alegré de no haber terminado la fiesta yo sólo. En realidad Leticia había vuelto al apartamento con planes muy similares a los míos...

En un vuelo coincidí con cuatro chicas, y tuve la suerte de que todas estaban especialmente buenas. Nos habían reservado un hotel tipo apartamento, y mi sorpresa fué de lo más agradable cuando me enteré de que íbamos a estar todos juntos. Esa noche llegamos al apartamento y ellas tenían ganas de fiesta, pero no me veía saliendo con todas ellas, porque iban a ligar sin control, así que opté por quedarme sólo. Ya me calenté bastante cuando pasé por el cuarto de baño haciéndome el despistado y me encontré a Susana en pantys (¡¡¡sin bragas!!!) y sujetador secándose el pelo. Tuve que contenerme para no mostrar una erección repentina, pero ella únicamente me dijo:
"- Huy, perdona cariño, ahora acabo y te dejo el baño libre.".

Esperé a que se fuesen para ir directo a sus habitaciones y no tuve mucho problema en encontrar su ropa interior. Sobre la cama o en la alfombra habían dejado sus medias, y las bragas enrolladas. Las horas de vuelo se reflejaban en un olor intenso en todas sus prendas. Me centré en el minúsculo tanga y los pantys de brillo de Marisa, mientras me vestía con las braguitas, medias y el uniforme de Susana. Tumbado sobre la cama, me dediqué a dar rienda suelta a mis fantasías, enfundado en el uniforme de Susana, mientras sentía el embriagador aroma de Marisa, estaba en la gloria. No me dí cuenta de que entraba Leticia, que había decidido quedarse a última hora, así que me pilló in fraganti, justo cuando estaba a punto de irme sobre la cama. Lo que pasó después lo dejamos, pero me alegré de no haber terminado la fiesta yo sólo. En realidad Leticia había vuelto al apartamento con planes muy similares a los míos...
21 julio 2009
20 julio 2009
medias amarillas sobre pantys violetas
Una combinación brutal, un contraste que invita a las caricias debajo del culito, sintiendo la malla amarilla sobre la lycra violeta brillante, el roce de las medias sobre los pantys y a su vez sobre la piel. Hay una lencería en la que venden pantys amarillos, además de otros colores, lo que se llama una orgía de colores...


19 julio 2009
16 julio 2009
supersexy, con pantys rosa de brillo
Tengo debilidad por los pantys rosas, y podría quedarme mirando estas fotos todo el día. El fotógrafo que se encuentre con escenas como éstas no sabe la suerte que tiene. Poder disfrutar de la vista del refuerzo de la entrepierna bajo la minifalda en la última foto, debe ser indescriptible. Sólo las fotos ya son material de alto voltaje, parece sentirse el roce de sus piernas entre sí, ella sabe que está buenísima, con ese vestido tan corto y sus pantys rosas.




bellez@ que confunde
- ¿Crees que este bombonazo te podría poner a cien, antes de descubrir el secreto que guarda entre las piernas?.
- La verdad es que se me ha ido la vista hacia sus pechos, y esas caderas no están nada mal.
- ¿Qué te excita más? ¿el lazo del top atado a la espalda sobre el tanga blanco, o la vista inevitable a su entrepierna?.
- No he dicho que me excite, pero esa mirada insinuando: "Si no quieres no empezamos la fiesta", es brutal.
- Dime que te negarías si te toca, o tan sólo te roza con sus labios.
- ...qué calor hace, ...¿no?.



- La verdad es que se me ha ido la vista hacia sus pechos, y esas caderas no están nada mal.
- ¿Qué te excita más? ¿el lazo del top atado a la espalda sobre el tanga blanco, o la vista inevitable a su entrepierna?.
- No he dicho que me excite, pero esa mirada insinuando: "Si no quieres no empezamos la fiesta", es brutal.
- Dime que te negarías si te toca, o tan sólo te roza con sus labios.
- ...qué calor hace, ...¿no?.



culotte blanco de lycra
Una de las escenas más excitantes que puedo imaginar es la de una chica en bicicleta, con un culotte de lycra blanco, transparentando ligeramente un finísimo tanga negro, bajo la luz directa del sol. Así que cuando he visto esta foto, no he podido evitar pensar en una ciclista que salía en un spot de Tampax, enfundada en un culotte de lycra, y sobre éste un tanga. Nada fácil de ver por la calle, pero que deja huella.


15 julio 2009
14 julio 2009
relato #010 sorprendida en el sofá (sem)

Los amigos de su hijo llegaron a primera hora de la tarde, justo cuando se suponía que estaban en clase. Ella estaba sentada en el sofá, descansando después de una mañana estresante en la oficina. Veía la telenovela mientras comía un helado de vainilla. Sonó el timbre y le extrañó verles ahí, pero les dejó pasar cuando le dijeron que habían quedado con él en su casa. se sentó en el sofá y ellos también lo hicieron, uno a cada lado. Carmen era una madre cuarentona, pero joven, y estaba "muy buena", en palabras de los chicos. Llevaba un top estampado con escote y una falda beige con abertura lateral. Aún no se había quitado las sandalias blancas de tacón, y llevaba pantys blancos semitransparentes, con un tanga blanco. Se sentía cómoda así.

Entonces uno de los chicos se levantó, y desde atrás la cogió de las muñecas. ella se resistió, confusa, pero cuando quiso reaccionar, la estaban llevando a la habitación. Una vez allí, la ataron las piernas, y las muñecas a la cama. Ella les pidió que dejasen en paz, pero a pesar de sus pataleos, uno de los chicos la subió los pantys y metió la bola de helado entre sus piernas. Mientras el otro chico se entretenía con sus generosos pechos y la besaba en la boca metiendo su lengua hasta el paladar, Carmen sintió otra lengua recorriendo su entrepierna, y mientras el helado se derretía entre su muslos, la sensación empezaba a pasar de confusión a intensísimo placer. Sus bragas estaban empapadas, y sentía como se las comían, a ella y a sus bragas. Cerró los ojos justo cuando la penetraron resbalando entre el helado y sus propios jugos. Eso calmó un poco el dolor, y agradeció la helada lubricación. Durante unos momentos fué el juguete de los dos chicos sobre la cama, con la ropa rasgada, y los pantys aún cubriendo parte de sus piernas.

Con los ojos cerrados, Carmen se descubrió gimiendo sin parar, y frotando sus caderas contra el chico, mientras algo la penetraba poco a poco por detrás. Nunca había disfrutado una doble penetración. Cuando creyó recuperarse, abrió los ojos y se vió tumbada sobre la cama, cubierta de helado y sudorosa. Algo la salpicó en la cara y tuvo que cerrar nuevamente los ojos, pero sintió la necesidad de abrir completamente la boca.
13 julio 2009
helado de culito con pantys con brillo
Con el calor del verano, casi mejor que un helado, prefiero no parar de lamer sus curvas, su culito, su entrepierna, sus muslos y sus caderas, cuando va enfundada en estos pantys de brillo helado, sin braguitas, directamente sobre su piel perfecta. El refuerzo blanco de la entrepierna cubre su vulva perfectamente depilada, tensado por la costura que baja vertical por su culito. Una caricia puede humedecerlo hasta volverlo casi transparente.

Sólo redondean la perfección de esta vista su melena rubia cayendo casi hasta el sensual borde ondulado de los pantys, mientras sus uñas rosas rozan la lycra rebosante de brillos perturbadores. Un helado a punto de derretirse, que sólo espera el baño de nata, cuando el placer llega al extremo...

Sólo redondean la perfección de esta vista su melena rubia cayendo casi hasta el sensual borde ondulado de los pantys, mientras sus uñas rosas rozan la lycra rebosante de brillos perturbadores. Un helado a punto de derretirse, que sólo espera el baño de nata, cuando el placer llega al extremo...
09 julio 2009
07 julio 2009
06 julio 2009
clase de aerobic con mallas de lycra
Una sensación más placentera que dar una clase de aerobic es fijarse en ella, y contemplar cada uno de sus movimientos frenéticos, contoneándose con esas mallas de lycra rosa superajustada. Al inclinarse, la lycra se tensa y revela cada parte de su cuerpo aún con mayor detalle.

Después de una de sus clases, el centro de todas las miradas se dirigen a cada una de sus curvas, y el morbo de verla desaparecer en dirección a los vestuarios te hace envidiar a las demás chicas, que podrían ver cómo despega de su cuerpo sudoroso la lycra empapada. Un placer para todos los sentidos, en rosa brillante.



05 julio 2009
ansia por acabar
A veces la excitación corre más deprisa que la paciencia, y si ella lleva pantys, las caricias pueden actuar con una rapidez que impide llegar a atravesar la frontera de su mini tanga rojo, que se queda enredado bajo los pantys. Ella comprende que ya se ha precipitado el momento, cuando siente que una descarga empapa sus pantys, y escurre por la línea de su culito, en el fragor del calentón.


rubia con medias blancas
Rubia, poca ropa de color rosa y... medias blancas!. Por no llevar, no lleva ni bragas, o un minúsculo tanga, también rosa. Las medias tienen algo especial, sobre todo cuando se para en un semáforo en su moto, y mientras estás contemplando sus piernas, te fijas en que al estirar la pierna la abertura de su falda desvela el borde de sus medias blancas de encaje. Ese momento sólo pasa muy de vez en cuando, pero aumenta tu excitación en un instante, y luego no puedes dejar de pensar en ella, ¿porqué será?.


03 julio 2009
01 julio 2009
azafata de feria con mallas y tacones
Me imagino este modelito como un atuendo super-cómodo, sobre todo si la chica tiene que estar en una feria exibiéndose para deleite del público. Sólo pueden ser demasiado altos estos taconazos, pero desde luego la azafata está para comérsela enterita, con mallas y todo. Y esos pechos plateados, hummm. Deliciosa, ¿no os parece?.





































































































